Depresión

¿Qué es la depresión?

Somos las personas las que ponemos en práctica el círculo vicioso del sufrimiento que no solo mantiene la situación, sino que la empeora.

Para la terapia breve estratégia, la depresión no necesariamenmte es un estado de tristeza. Podemos estar tristes por muchos motivos y no padecer depresión, sin embargo sí podemos estar deprimidos sin que exista una tristeza evidente. Lo que sí debe alertarnos es el estado de renuncia, el abandono personal, el actuar (o no hacerlo) como si las cosas dejaran de tener sentido ya: un estado de rendición como forma de vida. De alguna forma, el deprimido pasa de ser el protagonista de su vida para convertirse en un mero espectador de las misma

Es una experiencia que acompaña a los  seres humanos desde el principio de los tiempos. La imagen que transmite el paciente depresivo se asemeja a la de una marioneta con los hilos cortados.

La depresión se construye a partir de una creencia, una creencia que hace que la persona se sienta víctima, es decir: de aquellos que sólo están dispuestos a sufrir y, lo que es peor, la convicción de que esta situación no se puede modificar. 

La renuncia es, básicamente, la solución que el depresivo aplica en su vida diaria: posponer, esperar, no tomar decisiones, son algunas de las caras de la renuncia.

    Todo hombre es dos hombres: uno está despierto en las tinieblas, otro duerme en la luz.
    KHALIL GIBRAN.

    Ser o convertirse en víctima del destino, de las circunstancias o de la naturaleza es lo mismo.

    Los deprimidos son como planetas a los que no llega el sol, no hay luz en su vida, no hay esperanza, pero el mal que los atormenta no está en el lugar en que se encuentran, en las cosas que les rodean, sino en ellos mismos.



    ¿Cómo se trata la depresión desde la terapia breve estratégica?

    Lo primero, ante todo,  es buscar modificar la percepción negativa y derrotista del deprimido mediante técnicas de lógica paradójica. Una vez conseguido este primer cambio se aplicarán estrategias que lleven a la persona a retomar su vida y reactivar la acción, pero, además de esto, la terapia tratará de reestructurar la creencia que ha dado liugar a la posición de renuncia. 

    La depresión es el resultado de una batalla mental tras la cuál la persona se rinde. Ejemplos de este tipo de pensamiento son: “desde que me sucedió aquello nada tiene sentido” o  ” todo me sale mal, para qué seguir adelante”, etc.

    La depresión, en cierto modo, está ligada a la paranoia, entendida como certeza y rigidez mental en la forma de percibir la realidad, así que habrá que tener en cuenta la necesidad de modificar este sistema perceptivo-reactivo del paciente y que esto le permita mantenerse a salvo de una recaída.

    Por lo tanto hablamos de una terapia profunda, no superficial, con efectos que se prolongan en el tiempo.

    Diferencias con otras terapias

    • No trato de animar al paciente para que valore más su vida, esto es lo que hace a diario todo el mundo que le rodea, sin nigún resultado positivo.
    • El tratamiento comienza por cambiar la percepción del paciente ( lo que siente y cómo lo interpreta) y no por la modificación de su cognición ( lo que cree, lo que piensa de la vida). La terapia no es una confrontación de ideas como modo de solución.
    • Las técnicas para tratar la culpa, el dolor. la rabia, los pensamientos obsesivos, etc, son siempre específicas para cada caso, auqnue partiendo siempre de técinas generales perfectamente contrastadas. Además se enfocan siempre en el presente y no en el pasado.
    • La comunicación es de tipo persuasivo y analógico (metáforas, aforismos, símiles…) la cual tiene la capacidad de sortear la resistencia del paciente al cambio,ya que se dirige principalmente al hemisferio derecho, el que controla nuestra parte emocional.
    • El pacidente aprende técnicas básicas específicas para aplicar si alguna vez vuelven a aparecer los problemas.

    Síntomas de la depresión

    Estos son algunos de los síntomas que pueden aparecer en un cuadro depresivo:

    1.  Tristeza, pérdida de ilusión, falta de energía y motivación para hacer las cosas.
    2.  Insomnio o hipersomnia.
    3.  Fatiga, sensación de cansancio.
    4.  Disminución de la capacidad para el placer en todas o la mayoría de actividades.
    5.  Pensamientos negativos casi constantes, incluida la ideación suicida.
    6.  Sentimientos de culpa e inutilidad.
    7.  Disminución de la capacidad para concentrarse o pensar. Le cuesta tomar decisiones.

    Respecto al estado de ánimo aclarar que  existen depresiones que no están asociadas a un estado de ánimo decaído y que, además, la depresión no siempre afecta a todos los aspectos de la vida del paciente, en algunos casos tan sólo aparece en determinadas áreas de su vida.

    Javier Serantes

    Psicólogo Estratégico, Villagarcía

    Psicobreve
    Resumen de privacidad

    Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.