Para la terapia breve estratégia, la depresión no necesariamenmte es un estado de tristeza. Podemos estar tristes por muchos motivos y no padecer depresión, sin embargo sí podemos estar deprimidos sin que exista una tristeza evidente. Lo que sí debe alertarnos es el estado de renuncia, el abandono personal, el actuar (o no hacerlo) como si las cosas dejaran de tener sentido ya: un estado de rendición como forma de vida. De alguna forma, el deprimido pasa de ser el protagonista de su vida para convertirse en un mero espectador de las misma
Es una experiencia que acompaña a los seres humanos desde el principio de los tiempos. La imagen que transmite el paciente depresivo se asemeja a la de una marioneta con los hilos cortados.
La depresión se construye a partir de una creencia, una creencia que hace que la persona se sienta víctima, es decir: de aquellos que sólo están dispuestos a sufrir y, lo que es peor, la convicción de que esta situación no se puede modificar.
La renuncia es, básicamente, la solución que el depresivo aplica en su vida diaria: posponer, esperar, no tomar decisiones, son algunas de las caras de la renuncia.
Todo hombre es dos hombres: uno está despierto en las tinieblas, otro duerme en la luz.
KHALIL GIBRAN.

Ser o convertirse en víctima del destino, de las circunstancias o de la naturaleza es lo mismo.
Los deprimidos son como planetas a los que no llega el sol, no hay luz en su vida, no hay esperanza, pero el mal que los atormenta no está en el lugar en que se encuentran, en las cosas que les rodean, sino en ellos mismos.
